+56 9 8218 3616 contacto@clinicaedras.cl

Agorafobia

Miedo a los Espacios Abiertos

Puede ocurrir en lugar como aparcamientos, grandes avenidas, amplias plazas, recintos deportivos al aire libre, etc.

Tipos de Agorafobia

 

Miedo a las Multitudes

Normalmente los lugares muy concurridos suelen ser espacios abiertos grandes (estadios de fútbol) o espacios grandes cerrados (centros comerciales), por lo que, por partida doble, producen ansiedad.

Miedo al uso de Medios de Transporte

Normalmente el miedo comienza con los medios de transporte públicos, especialmente el metro o los trenes cuando las estaciones y el recorrido es bajo tierra. Es también muy frecuente el miedo a otros medios de transporte en el que durante largas horas no es posible salir del mismo; esto ocurre en aviones y barcos. Por último, el miedo a los autobuses y coches particulares tampoco es infrecuente

Miedo al Centro de Trabajo

Ocurre especialmente en personas que han estado largo tiempo de baja por algún problema laboral o de ansiedad.

Miedo a la Incontinencia o a Vomitar en Público

Muchas personas con agorafobia temen que la ansiedad les lleve a no poder controlar sus esfínteres o a vomitar en público. Esto puede ser más frecuente en personas con alguna enfermedad como el síndrome de intestino irritable que provoca episodios de diarrea incontrolable.

Miedo a salir fuera de casa

Este temor aúna todos los anteriores y es el más discapacitante. El miedo inunda a la persona hasta el punto de no sentirse seguro fuera de casa y necesitar en todo momento la compañía de alguna persona de confianza, normalmente familiar o amigo cercano.

~

Miedo a los Espacios Cerrados

Ocurre en lugares como centros comerciales, tiendas, cines, teatros o conciertos. Normalmente suelen ser lugares concurridos con mucha gente.

Que es la Agorafobia

La Agorafobia se caracteriza por un intenso y desproporcionado temor al exponerse o anticipar un elevado número de situaciones. Las situaciones que desencadenan el miedo son aquellas de las que pueda resultar complicado escapar o en las que las que pedir ayuda puede resultar difícil o embarazoso. El paciente con agorafobia va a evitar estas situaciones por la intensa ansiedad que le provoca incluso el pensar en ellas. Normalmente, la elevada ansiedad va a acompañada de la sensación subjetiva de que algo terrible va a suceder.

Tratamiento de la Agorafobia

El tratamiento de la Agorafobia debe ser lo más precoz posible por la gran incapacidad que puede provocar y su asociación a desarrollar con el tiempo depresión y/o consumo de alcohol.

En la mayoría de los casos en los que la Agorafobia está asociada a crisis de pánico, es posible que mejore la agorafobia al tratar las crisis de pánico. En cualquier caso, el tratamiento es muy similar para los dos trastornos. Se puede optar por un tratamiento psicológico, farmacológico o combinado. La decisión del tipo de tratamiento va a depender de las preferencias del paciente, así como de la gravedad de los síntomas y la incapacidad funcional que provoquen. El profesional informará al paciente de los beneficios y riesgos potenciales de ambos tratamientos, para que este pueda elegir el que más le convenga.

La psicoterapia es la mejor opción en la mayoría de los casos, aunque la medicación puede ayudar mucho.

Causas de la Agorafobia

De todas las fobias, la Agorafobia es la que tiene una asociación más intensa con el factor genético. La heredabilidad es del 61 %. No solo la genética está implicada en el desarrollo de este trastorno. La crianza en un ambiente en que tuvieron lugar sucesos negativos en la infancia (como la separación de los padres) o acontecimientos estresantes (sufrir un asalto o un atraco) predisponen. Algunos rasgos de personalidad, como la sensibilidad a la ansiedad o la disposición a la neurosis, pueden ser factores de riesgo.

En muchos casos, la agorafobia aparece precedida de crisis de pánico. En el Trastorno de pánico, las crisis de ansiedad aparecen de forma espontánea en cualquier contexto, pero el paciente relaciona la crisis de ansiedad con el contexto en el que se encontrara. Ello hace que tema volver a enfrentarse a esa situación por miedo a volver a padecer una crisis de pánico. Si las crisis de pánico se suceden en distintos contextos, el individuo va a desarrollar miedo a todos esos contextos, provocando finalmente una agorafobia.

Síntomas de la Agorafobia

El miedo y ansiedad aparecen cada vez que la persona se enfrenta a la situación temida. La intensidad de los síntomas suele ser proporcional a la proximidad, en tiempo y espacio, con la situación temida. Por lo tanto, los síntomas suelen ser menores cuando se anticipa la situación agorafóbica que cuando se presencia en primera persona. La anticipación al miedo y la ansiedad suelen llevar a la evitación activa de la situación agorafóbica. La evitación activa quiere decir que la persona intencionadamente se comporta de manera que no tenga que enfrentarse a dicha situación. Por ejemplo, una persona con agorafobia y temor a los espacios abiertos puede evitar grandes avenidas paseando por calles más estrechas y caminando pegado a las fachadas de los edificios. Por otra parte, cuando la situación no se evita o no puede evitarse, el miedo y ansiedad que aparecen son intensos y desproporcionados.

Las conductas de evitación pueden llegar a ser lo más incapacitante del trastorno.